El Despojo sin Gloria

Pero a pesar del dolor, la rabia y la impotencia que genera la injusticia y el vacío de quienes ya no están, ellos no abandonan la idea de volver a su tierra, a la tierra que con su trabajo le ganaron al rastrojo y al abandono en que estaba la hacienda en ese entonces.

Así como María y su familia, hay cientos de familias desplazadas de la Bellacruz, que tuvieron que rehacer sus vidas en el Tolima, en los Santanderes, en el Sur de Bolívar, e incluso se sabe de muchos que han tenido que huir y hoy se encuentran en otros países. La diáspora de las comunidades campesinas de Bellacruz es una historia que aún no se encuentra relatada y que podría caer en el olvido si no fuera por la tenacidad de estos campesinos que 20 años después recuerdan exactamente dónde se encontraban sus ranchos y cultivos. Memoria que se mantiene a pesar del esfuerzo de los despojadores que con buldócer y artimañas han querido sobreponer un desierto verde conformado por cultivos de palma sobre cualquier vestigio de sus vidas en el territorio.bellacruzfinalLeer más

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